Zapatos

¿Alguna vez te ha pasado eso de encontrar unos zapatos que te gustan pero justo no quedan de tu talla? Y si los hay, casualmente son los más caros, los que más te molestan y, por si no hubiese suficiente, tampoco te sientan tan bien como esperabas. ¿Por qué no cambiamos de estrategia? ¿Por qué no en lugar de ir a por “esos zapatos” en concreto no te das una vuelta por varias zapaterías a ver qué encuentras? Créeme, te sorprenderías.

Pues así como con esto, hacemos con todo en la vida. Nos obsesionamos en ser cuadriculados, todos iguales y procurando siempre ser los mejores pero, no precisamente con el objetivo de superarnos a nosotros mismos, sino justamente todo lo contrario. Buscamos ser los más, los mejores y, si ello implica pasar por encima del de al lado, ¿qué problema hay? ¡Se pasa, sin dudarlo! Porque claro, ¿cómo va a ser ÉL mejor que YO?

¡Pero que absurda idiotez! ¿Acaso nos sirve de algo ir así por la vida? ¿De qué? ¿Para qué?  Ya te digo de antemano que nada bueno puede aportarnos una dosis como esta de egocentrismo.

Con permiso del gran Pablo Arribas, divulgador de Desarrollo Personal y Humanismo, cito una de sus magníficas palabras:

“’Molan’ tus gafas, tus camisetas, tus ‘zapas’ y hasta tus pulseras…pero ¿y tu?, ¿‘molas’ tu?”

Extiendo esta pregunta a todos vosotros.

Dejemos de mirar tanto nuestro ombligo y perdamos de vista eso de mirar con tanto recelo el de al lado, tanto materialismo nos termina haciendo inmunes al éxito ajeno y nos acaba nublando la vista de aquello verdaderamente importante. ¿Acaso hacemos algo por ser mejores nosotros mismos? ¿Por superar nuestras barreras, nuestros propios límites independientemente del de al lado? ¿Por conseguir ser esa persona que siempre hemos querido ser? ¿Qué nos está pasando? ¿Por qué nos empeñamos en vivir el mismo estilo de vida, en ser todos tan iguales si lo realmente importante, la verdadera riqueza se encuentra en nuestras pequeñas diferencias? ¿No es eso es lo que nos hacen ser únicos y especiales?

En ocasiones olvidamos que somos seres sociales, individuos relacionales e interdependientes con lo que necesitamos de la cooperación, consideración y el cuidado de los demás para sobrevivir. Siendo así, ¿no deberemos fomentar aquellas actitudes positivas hacia nosotros mismos y hacia los otros?

Quiero recordaros esos valores tan olvidados hoy en día,  precisamente aquellos tan imprescindibles como necesarios en nuestra sociedad. Para llegar a ellos, considero necesario un cambio de actitud, un cambio de mentalidad y una buena dosis de empatía. Nos hemos vuelto intolerantes, individualistas e inconformistas haciéndose cada día más necesario recuperar la humildad como virtud en todos y cada uno de nosotros. Si somos capaces de poner de nuestra parte, asumir que no vivimos solos en el mundo sino que formamos parte de un todo, conociendo y aceptando lo que implica vivir en sociedad, nuestras debilidades y fortalezas, evitaremos muchos problemas y alcanzaremos una vida más plena, más humana y mucho más feliz.

tiempos dificiles
Todos sabemos que “son tiempos difíciles para los soñadores” pero rendirse no será nunca una opción a no ser que pretendas tirar la toalla. No olvides que somos personas únicas y especiales, seamos nosotros mismos, recuperemos el entusiasmo por la vida y dediquémonos a sonreírle por todo aquello que nos aporta. Porque lo importante no son los zapatos sino la persona que los calza, busca ese par de zapatos que te permitan pisar el camino con fuerza, esos que solo los podrás encontrar en tu propia zapatería.

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2 comentarios en “Zapatos

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